En el nombre del padre y del hijo de su
santísima iglesia católica. Oremos.
Ese
Adán está muy loco, puras pendejadas dice en Facebook. Le oí decir y sonreí con
aprobación tomando aquello como verdaderas flores para una de nuestras mejores
plumas, al menos para una de las pocas que admiro de por acá. Al poco recibí
mensaje invitándome a comentar Seremos tumba, su segunda novela, y de inmediato
dije que sí, antes de que se arrepintiese pues calibrara el riesgo de sentarme
a hablar de su obra sabiendo que soy un oportunista y me iré perdiendo en mis
debrayes para terminar hablando mal de algunos y muy bien de mí mismo.