martes, 9 de abril de 2013

A propósito de Post Tenebras Lux



Sólo un debraye cinematográfico más


Al megacomplejo cinematográfico de nombre Cinemetrópoli, ubicado con sus cuarenta y cinco modernas salas en el ultra fashion Mall de la Brisa Caliente, acude prácticamente toda la población de la pequeña pero más diversocultural ciudad del mundo, es decir, la muy noble y muy leal ciudad de Mérida de todos los Montejo que nuestro altísimo señor Jesús cristo, su padre y su santo espíritu tengan en su santísima gloria. Pero eso sí, sólo la última sala del incluyente y fino recinto cuenta con el magnífico y por demás elegante servicio del cadenero. Y esto porque se trata de la única estancia dedicada exclusivamente al cine de arte.



La vastísima experiencia del cadenero en turno, así como su criterio hipersensible, le permiten realizar su valioso trabajo para, sin dejo alguno de ofensa en la discriminación, evitar de sutil y educada manera que fatuos, superfluos, subnormales y palomeros en general ingresen, ya sea por error o por cualquier motivo, a la sala de proyecciones reservada para el cine de autor, de culto y todo aquel que por sus nobles características entra en la categoría de artístico. Así, ya con la simple mirada, ya con una o dos discretísimas preguntas, puede darse cuenta de las preferencias e intenciones de las miles de personas que acuden a la Cinemetrópoli cada día.



Un día cualquiera, por poner un ejemplo, el cadenero en turno da preferencia, reconociendo y saludando, al chico solitario de jeans gastados, chancletas y camiseta huanga de algodón, así como al par de guapas muchachas que descombinan todos los colores posibles en sus vestimentas y calzan una Panam y la otra Converse, a la pareja de rucos tatuados que siempre va con el preadolescente al medio. Y así por el estilo y cada que los guapos y las guapas bien vestiditos que se acercan porque el título de alguna obra les pareció atractivo, con todo su colmillo los persuade para mejor pasar a otra sala donde podrán entretenerse a pierna suelta y sin molestar a nadie.



De tal suerte, los que aquel día del ejemplo accedieron tras el amable abrir del cadenero a la sala de arte para mirar Post Tenebras Lux, reciente filme del multipremiado, carismático, talentosísimo y, para terminar pronto con los calificativos, guapísimo Carlos Reygadas, pudieron relamerse los párpados y extasiarse con la belleza plástica de la película, así como leer con toda calma la diversidad temática de la profunda condición humana mediante la delicada narrativa de quien con esta pieza ganara el premio a mejor director en el histórico Festival de Cannes en 2012.



En cambio, los que por el favor del amigo cadenero no entraron se perdieron, por así decirlo, del magnífico resultado que se obtiene al tomar a Lars von Trier (quien según superó a Fellini), a David Lynch (quien según superó a Buñuel) y mezclarlos agregando una sicomágica dosis de Alejandro Jodorowsky (quien para ser justos con su tamaño habría que decir que superó a su madre, quien sea que ésta sea) y beber lentamente para ir llevando la lectura de la reflexión a los cargos de conciencia, y de la negación incómoda a la aceptación culposa.


Y es que aquel día cualquiera del ejemplo, en Post Tenebras Lux, Carlos Reygadas pintó en la pantalla paisajes narrativos en los que se pudo apreciar la relación de pareja (con su amor, su sexo y todo su demás), la lucha de clases (con su moral, su pretensión y todo su demás), la relación del humano con la naturaleza (con sus árboles, sus animales y todo su demás), la condición humana (con sus filias, sus fobias y todo su demás) la situación social (con sus vicios, sus perversiones y todo su demás), así como todo lo demás que aquellos privilegiados que cruzaron la cadena pudieron leer, en tanto los otros, aquellos que fueron amablemente orientados por el valioso héroe cadenero, se divirtieron de lo lindo, mascando palomitas y tragando con refresco todo su demás y sin molestar a nadie. Al final todos, pero todos todos, se fueron a sus casas bien contentos.

4 comentarios:

  1. puras mamadas dice ese pinche gogh-lautrec version chaya con huevo sin habanero... gagagagagaga ta bien ijin, si se riò el tal kesum es k esta biemmm , ta biem ta biemm.

    ResponderEliminar