domingo, 31 de mayo de 2015

Debrayes radiofónicos del Kaskep 00



Siempre me ha gustado escuchar la radio, sentado en algún rincón del hogar con alguna bebida de aquellas que alientan el espíritu y aceleran o calman el ritmo del corazón según sea el caso. Me encanta la calidez de la voz que me habla desde la distancia y se dirige no se sabe a cuánta gente. Así he conocido incontables y valiosas cosas del saber, del pensar y del sentir; todas ellas de gozosas formas. Tengo todo el tiempo en la cabecera ciertos programas que trato que no huyan con cualquier pretexto.